Comunicación en la empresa: estrategias

En la era digital, las palabras rebotan y caen como rocas, incluso cuando no se ponen por escrito. Cada frase pronunciada sin cuidado puede herir la susceptibilidad de los interlocutores y hacerse viral, con repercusiones negativas para la reputación de una marca. Interactuar con su público puede ser «un verdadero negocio» si no adopta los principios que guían una comunicación corporativa eficaz. Desarrollar un plan de comunicación institucional, con reglas precisas y una cuidadosa estrategia multicanal, es una opción gratificante tanto para las empresas privadas como para las organizaciones del tercer sector y los organismos públicos. Especialmente cuando se opera en contextos neurálgicos como la sanidad, la seguridad social, las políticas económicas y de bienestar social, que más que otras deben garantizar a los ciudadanos eficacia, transparencia, información oportuna y correcta.

IDENTIDAD, VALORES Y CREDIBILIDAD DE LA MARCA

La comunicación institucional debe encarnar la filosofía de la marca y transmitir sus valores. No tiene como objetivo vender un producto o promocionar un servicio, sino definir la identidad corporativa. Cada palabra, escrita o hablada, debe reflejar la visión corporativa. Cada acción, online y offline, debe ser el resultado de una cuidadosa planificación, destinada a consolidar la credibilidad de la marca y a construir una relación de confianza con el público objetivo. En este proceso, es esencial obtener el consentimiento de las llamadas partes interesadas. Se trata de personas, grupos y organismos directamente implicados en los proyectos y actividades de la empresa (clientes, socios, accionistas, empleados, etc.), que con sus opiniones pueden influir positivamente en la percepción pública.

NARRACIÓN DE HISTORIAS Y CASOS: CONTENIDO EMOCIONAL E HISTORIAS DE ÉXITO

Transmitir los valores de una empresa hoy en día significa acortar distancias y crear una relación de empatía con el público objetivo. Aprovechar las emociones es esencial para entablar una relación con el público, involucrarlo y crear una vía de fidelización. Gracias al brand storytelling, la comunicación institucional de las empresas ha perdido su tradicional estilo «escayolado», creando reciprocidad, revelando el rostro humano de la empresa y acercándola a los consumidores. Mediante el hábil arte de contar historias, se puede crear una mezcla ganadora de contenidos (escritos, orales y visuales) que se propondrá en los distintos canales digitales a través de una estrategia eficaz de marketing de contenidos.

El estudio de caso (o historia de caso) permite desplazar el eje de la narración, para involucrar al interlocutor utilizando el punto de vista de un cliente con características similares. Contar una historia de éxito resalta la competencia y las capacidades de la empresa, permite al interlocutor percibir el valor de una estrategia ganadora y se identifica con el cliente que ha decidido apostar por esa marca. El uso de entrevistas, citas, reseñas, hará que esta acción no sea autocelebratoria, sino que se base en el testimonio directo y desinteresado de quienes han elegido confiar en la empresa y han obtenido beneficios reales de ella.

LA COMUNICACIÓN INSTITUCIONAL: LA TRANSICIÓN DIGITAL

La llegada de lo digital ha redefinido los contornos de la comunicación pública, introduciendo nuevas herramientas, reduciendo las distancias y ampliando el público objetivo. En el pasado, la comunicación institucional de los organismos públicos se confiaba principalmente al jefe de la oficina de comunicación y al responsable de prensa, que utilizaban herramientas analógicas y escasamente interactivas (radio, televisión, papel impreso). La presencia de las nuevas tecnologías, unida a la omnipresencia de las redes sociales, ha provocado la necesidad de adquirir nuevas competencias y una nueva profesionalidad, capaz de tratar con un público globalizado, muy interactivo y consciente de la innovación. Muchas entidades se han dado cuenta de la importancia de invertir en un sitio web dinámico y funcional.

La necesidad no es sólo tramitar las solicitudes de los ciudadanos, sino aprovechar la transición digital para ofrecer respuestas más rápidas, claras y completas. En este contexto, los medios sociales se convierten en una excelente caja de resonancia, que permite a las administraciones dialogar constantemente con su público e informarle en tiempo real.

Nuestro equipo, formado por directores de arte, redactores, editores, gestores de redes sociales, expertos en marketing, diseñadores gráficos, programadores, diseñadores web, fotógrafos y videógrafos, trabaja en simbiosis para definir la identidad de la marca y aumentar la reputación de la marca del cliente. El plan de comunicación institucional implica un cuidadoso análisis de la empresa, sus competidores, el público objetivo y las necesidades específicas de posicionamiento. El marketing institucional se basa en una combinación eficaz de comunicación online y offline. Las historias de casos, los elementos visuales y la narración digital, en una perspectiva de comunicación integrada, se colocan al lado de las herramientas de comunicación tradicionales (publirreportajes, fichas de productos, folletos, perfiles de empresas, etc.), para diferenciar los objetivos, llegar a un público más amplio y específico, y poner en marcha el proceso de conversión que lleva a la consecución de resultados.

El conocimiento de cada sector se profundiza mediante una precisa investigación previa, el estudio de fuentes autorizadas, la comparación constante con el cliente y las figuras profesionales de referencia: directores generales, técnicos y especialistas (médicos, ingenieros, arquitectos, formadores, cocineros, etc.). Esto nos permite gestionar incluso contenidos muy especializados y temas sensibles como la salud, con una estrategia de copy capaz de garantizar el impacto emocional adecuado, sin traicionar los principios de información clara y correcta.

Los contenidos estáticos y dinámicos, creados para los canales sociales y los sitios web, se diseñan para reflejar la identidad de la marca, transmitir su filosofía y singularidad, utilizando el tono de voz adecuado y el estilo más apropiado para el público objetivo, señala Leovel. Cada texto está redactado con criterios específicos de calidad, originalidad, utilidad, precisión y eficacia.

Los artículos para el blog, planificados teniendo en cuenta las necesidades específicas del cliente y las tendencias de búsqueda de los usuarios, se optimizan en términos de SEO, para favorecer la indexación y el posicionamiento en los motores de búsqueda. El redactor está flanqueado por el editor, que comprueba la coherencia y la corrección formal del contenido. Porque la reputación de una marca también se basa en el uso correcto de la gramática.